domingo, 11 de julio de 2010

Con madera y desechos hacen juguetes para la enseñanza


Tres de los creadores cuentan sus experiencias en el arte lúdico y como con diferentes técnicas logran sensibilizar a niños, jóvenes y adultos

Por Alex Vallenilla

Los jugueteros artesanales de Venezuela se reunieron en Barcelona (Junio, 2008), durante cuatro días, en un encuentro que sirvió para mostrar al público todo el esplendor de sus creaciones, en las que el color, el diseño y los temas que reflejaron sus juguetes, tienen que ver con la identidad venezolana.


La Asociación Venezolana de Jugueteros Artesanos (Aveja) y el Ministerio del Poder Popular para la Cultura (MPPC), fueron dos factores claves, para que durante cuatro días, muchos niños, jóvenes y adultos, se sintieran cautivados con artefactos educativos y de entretenimiento, hechos por hombres y mujeres sensibles con la ecología, el reciclaje, el sano entretenimiento, la cultura, las raíces venezolanas y los valores que quedan implícitos en el tipo de piezas que fabrican.


El artesano de Falcón, trabaja con madera de desecho de los contenedores de mercancías de la industria petrolera.

“Son muchos años de trabajo, ahora vemos que se hace realidad, los artesanos que hacemos juguetes, que ya sumamos 75 en el país y que nos reconoce oficialmente el MPPC, pudimos crear Aveja, luego de un encuentro que promovió el ministerio en el estado Carabobo, hace dos años”, relata José Periche, del estado Anzoátegui.


Este artesano fabrica juguetes que estimulan la agilidad mental, al mostrar sus rompecabezas, difíciles de armar, dice que los hace con mucho amor, porque son juguetes para niños, para ello dedica todo el tiempo posible, de modo que cada pieza tenga la calidad necesaria, en cuanto a la combinación de colores y las formas que tiene cada uno.


Para Periche y los otros 30 artesanos que se encontraron en Anzoátegui, fabricar juguetes de madera, telas, cartones, plásticos de reciclaje y demás materiales, es una forma de vida y de sustento, “yo soy marino mercante de profesión, recorrí el mundo durante 21 años, pero una vez en Mérida aprendí hacer un maromero, cuando niño mi abuela me regaló ese juguete, que me gustó mucho porque siempre quise saber como se hacía, hasta que hoy vivo de esto”, cuenta con nostalgia el anfitrión del evento.



Rompecabezas verticales, con motivos de animales de la fauna venezolana.

Jugar con la ecología

Moy Rondón, del estado Bolívar, fabrica lúdicos de pino y tintas ecológicas, los temas que se reflejan en sus diseños son de animales en peligro de extinción, “creo que se puede crear un ambiente favorable a la biodiversidad, hago rompecabezas de madera con animales de la fauna venezolana”.


La artesana asegura que los temas que se consiguen en la mayoría de los juguetes comerciales, promueven la beligerancia, “se venden facsímiles de pistolas y tanques de guerra, nosotros vendemos juguetes que ayudan a activar la motricidad fina del niño, se logra que haya tranquilidad en él, además el hecho de armar un rompecabezas ya es suficiente para que el chico y hasta el adulto ejerciten el cerebro”.


Un juguetero artesano debe aprender varias disciplinas, para lograr confeccionar sus productos, Moy Rondón dice que investiga para crear las tintas con las que pintan sus rompecabezas, además de tener conocimientos de modelado y diseño gráfico, pero lo más importante son los talleres que dictan, respecto de la materia prima con que trabajan, “a los niños se les dice sobre el pino, como lo utilizamos para hacer los juguetes, pero antes de que estos aprendan a hacerlos, siembran primero un pino y se les dicta conciencia sobre la conservación de los bosques”.



Moy Rondón promueve la ecología con los juegos.


El reciclaje

Con desechos de materiales que utiliza la industria petrolera, en el estado Falcón, Luis Amaya y el maestro juguetero Pedro Amaya, fabrican sus juguetes. Pedro, juguetero de por vida dice que tiene 150 modelos de juguetes, hechos con madera, en sus temas se encuentran muchos carruseles, porque sus años de infancia fueron impactados con los parques de atracción, que llevaba la industria a la Península de Paraguaná.


Su hijo, Luis Amaya, con 20 años dedicado al oficio, que comparte con el de la carpintería, dice que los diseños surgen de largas discusiones entre los miembros de su familia, “los juguetes son educativos, los carruseles estimulan la motricidad gruesa de los infantes, también hacemos muchos juegos tradicionales en madera, como la vieja, solitario y para niños especiales”, dice muy convencido de su oficio.


Estos jugueteros estuvieron presentes en el I Encuentro Nacional de Jugueteros Artesanos, realizado en Barcelona, Venezuela, del 26 al 29 de junio de 2008.


José Periche, es el juguetero anfitrión del evento en Anzoátegui.